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Síndrome de Alienación Parental: qué es, señales de que un niño lo sufre y cómo detectarlo

¿Qué es el síndrome de alienación parental ?
Tiempo de lectura aproximado: 10 minutos

El matrimonio es la más bella unión de los seres humanos y puede traer gran felicidad cuando ambas partes se aman. Sin embargo, no es la realidad que viven en la actualidad las parejas. Por todo el mundo millones de matrimonios se divorcian trayendo graves consecuencias a su salud emocional. Pero sobre todo a la de sus hijos.

Veamos cuáles son algunos sentimientos negativos que esto produce y cuáles son los efectos en los menores. Además, veremos cómo podemos detectar si en nuestro caso se está desarrollando esta terrible condición. También conoceremos cómo prevenirlo, pues es la mejor terapia que puede haber. 

Síndrome de alienación parental

Por lo general, la realidad es que lejos de una solución, el primer paso para el desastre emocional es la separación del matrimonio. Por otro lado, resulta realmente sorprendente la mala actitud que algunas personas pueden tener hacia sus exparejas. Incluso esto ha sido algo que ha impactado mucho a la comunidad de psicólogos a nivel mundial.

Es muy triste ver cómo dos personas pueden llegar a hacerse daño de gran manera. Incluso algunos llegan a sentir asco, repulsión y desprecio. Lo más asombroso del caso es que esto se produce en dos personas que llegaron a amarse en un momento. 

Sin embargo, la situación empeora mucho más cuando hay hijos en el matrimonio ya que los menores son los más afectados en estos casos tan lamentables. Pero, al parecer, muchos padres no meditan acerca del daño que les hacen a sus hijos. 

¿Qué es el síndrome de Alienación Parental?

El síndrome de Alienación Parental o (SAP) es un conjunto o serie de síntomas que produce uno de los padres. En estas circunstancias el progenitor se vale de estrategias y manipulaciones mentales que afectan a los pensamientos y la conducta de su hijo. Todo esto se hace con la única intención de acabar con la relación del hijo con el otro progenitor.

Una de las formas más comunes en las que se evidencia el síndrome de Alienación Parental o (SAP) es esta. Uno de los padres, o en este caso el (progenitor A), empieza con mentiras. Le dice a su hijo que su otro padre no lo quiere (progenitor B).  De ese modo, ellos crean un doloroso camino de rencor y hasta odio en el niño o adolescente.

Señales de que el niño sufre síndrome de Alienación Parental

Es común que los padres nieguen que utilizan la alienación parental para manipular a sus hijos. Por eso cabe preguntarse: ¿cómo se comporta un padre alienador? A continuación, veremos algunas características de que los padres utilizan la alienación parental o (SAP) en sus hijos. Esto nos ayudará a autoexaminarnos de forma objetiva y sincera para evitar manifestar el SAP.

Menospreciar, insultar o desvalorizar

Esto ocurre cuando en una pelea uno de los padres menciona problemas de pareja frente al hijo. Las peores cosas que se pueden decir son «tú siempre» o «tú nunca». Otra frase hiriente es: «¿por qué nos haces esto?».

Contarle a un hijo los detalles del divorcio

Cuando uno de los padres está ausente, el otro aprovecha para pintarse a sí mismo como la víctima tratando de convertir al hijo en un aliado.

No permitir el derecho de convivencia

Bloquear el derecho de convivencia con el hijo es un grave error y muy infantil. Hacer esto hará que el hijo sienta un gran vacío e incluso llegue a deprimirse. 

Influir en los niños con mentiras

Influir en los niños con mentirasLa técnica del policía malo y el policía bueno se emplea para hacer parecer que el otro progenitor es severo o un monstruo. Lo irónico es que el monstruo es el padre que dice esto. Este busca que el hijo piense de forma errónea, haciéndole creer que el otro progenitor es más severo que él.

Incluir al entorno familiar y a los amigos

Algo que es muy peligroso, una poderosa arma para los padres alienadores, es buscar el apoyo de familiares y amigos. Estos arman un equipo de aliados conformado por sus amigos, familiares y hasta compañeros de trabajo. Por supuesto, esto ocurre después de un tiempo y dedicación en haber ensuciado la reputación del otro progenitor. De este modo, y de forma muy imprudente, el progenitor A empieza a atacar al progenitor B con odio descarado.

El único objetivo de esta técnica tiene un fin. Lo que quiere es que el progenitor A no parezca ser el único en contra del progenitor B, sino que el niño crea de forma equivocada que realmente «todo el mundo lo está». Así, el hijo se inclinará hacia la supuesta mayoría.

Subestimar o ridiculizar los sentimientos de los niños

Esto suele ser común entre los padres con el síndrome de Alienación Parental y es uno de los síntomas más agresivos. Cuando el niño expresa amor, consideración y muestras de afecto hacia el otro progenitor, es atacado. El progenitor A lo ataca con desprecios, insultos y lo regaña con el único fin de denigrarlo arrebatándole al niño la oportunidad de expresar lo que siente hacia su progenitor.

Esto es realmente lamentable ya que se le enseña al niño dos cosas que no son buenas: la primera es que el hijo sentirá que es malo expresar sus sentimientos de forma espontánea. Y, lo segundo, que es malo mostrar consideración y amor porque otros no lo valoran. Al final, estas cosas se terminan volviendo en contra del padre agresor debido que a este no le mostrará ningún tipo de cariño y afecto en el futuro.

Subestimar o ridiculizar los sentimientos de los niños

Gratificar y reforzar los comportamientos despectivos

Este tipo de comportamiento nocivo se presenta cuando ya el daño está hecho en el niño. Dicho maltrato ocurre cuando el padre empieza a felicitar, avalar y mostrar una descarada satisfacción por los insultos del niño. Cuando esto acontece es porque ya el veneno del rencor y el odio han echado raíces en su corazón.

Por eso, cuando el hijo responde y habla de formar despectiva de uno de sus padres, se obtiene una reacción. El progenitor A se expresa diciendo cosas como “ese mi hijo…” o “así se habla”. También le dice al otro progenitor cosas como “tú te lo buscaste”. De esa manera, se muestra a todas luces que tiene el síndrome de Alienación Parental.

Como ya hemos mencionado, el niño se vuelve en contra del padre manipulador. Cuando el hijo crezca y note también los defectos de él, lo tratará de manera despectiva. Si esto ocurre, llegará un punto en el que el padre no podrá hacer nada por enmendar la situación. Su hijo estará recogiendo lo que el mismo sembró. Por eso, un buen padre siempre mantendrá al margen a su hijo de los problemas maritales.

Diagnosticar el síndrome de Alienación Parental

En la actualidad se le considera al síndrome de Alienación Parental como una forma de maltrato infantil. Sin embargo, por los crecientes casos de abusos, entre los que están el abuso sexual, se ha dado otro uso. Se ha utilizado el síndrome de Alienación Parental o (SAP) para desmentir a las víctimas de abusos sexuales. Así que muchos padres agresores utilizan injustamente este síndrome para decir que sus víctimas son calumniadoras.Diagnosticar el síndrome de alienación parental

Estos acontecimientos han llevado a la comunidad profesional a resistirse aceptar las denuncias sobre el SAP. Por esta razón, los profesionales han marcado como punto diferencial que, para que sea SAP, no puede haber violencia doméstica. De ese modo, un agresor no podrá escudarse detrás del síndrome de Alienación Parental para defenderse.

¿Qué consecuencias sufre el niño con SAP?

Una de las más graves consecuencia que experimentan los niños es sentir y expresar un rechazo sin justificación y base. Este odio creciente se alimenta cada vez más a medida que pasa el tiempo. Por eso al niño, a medida que crezca, se le notará odio hacia su progenitor que se hará evidente cuando esté con familiares y amigos.

Todo este veneno emocional es inyectado por el padre manipulador, llamado progenitor alineador del otro. Este hace que su hijo crezca en un ambiente negativo. Además, puede hacer que su hijo odie hasta la familia del otro progenitor. Esto hace que el niño aprenda a odiar personas sin ningún motivo aparente.

Enfado

El enfado continuo es otra característica de los niños que sufren el síndrome de Alienación Parental. No es un simple sentimiento de rencor, es algo mucho más profundo, oscuro y siniestro. Incluso muchos psicólogos se han alarmado al observar en sus estudios cómo algunos niños demuestran tener un odio asesino. Y lo demuestran al decir “quisiera que se muriera” o “lo detesto”, entre otras expresiones preocupantes.

Todo esto se debe a la continua campaña de desprestigio que el progenitor le aplica a su expareja. Esta crea un sentimiento de antipatía y resentimiento. Un estudio reveló que el 35 % de los adolescentes demostraban tener un odio irracional e injustificable hacia sus padres.

Problemas de autoestima

Los niños víctimas del síndrome de Alienación Parental experimental un desplome total en todas las facetas de su autoestima. Esto hace que padezcan diferentes niveles de depresión desde leve hasta grave, lo que hace que sus propias vidas peligren. Uno de estos potenciales peligros es el suicidio, el cual se ha cobrado la vida de millones de adolescentes. Además, los niños pueden pensar ya de adultos que las personas que los aman los abandonarán.

Por esta razón, es de vital importancia tratar de subir siempre la autoestima de los hijos asegurándolos que los queremos mucho. De esa forma, la salud mental de nuestros hijos siempre será sana y estableTrastornos de personalidad

Falta de habilidades sociales

Esta es otra grave consecuencia que se les presenta a niños y adolescentes con el síndrome de la Alienación Parental. Normalmente, a los niños les cuesta trabajo tener interacción social con otros niños y más aún con los adultos. Sin embargo, como confiaron en alguien que aparentemente era malo, piensan que todos los demás le harán daño. Esto los puede llevar a pensar que nadie merece su confianza porque todas las personas son malas.

Esto los puede llevar al aislamiento parcial o total de resto de las personas. A su vez, esto podría empeorar aún más su problema. Tener en mente esto debe concienciar a los padres que están pasando por esto. Todo lo que decimos enfrente de nuestros hijos los afectará considerablemente.

Trastornos de personalidad

El trastorno de personalidad es bastante común en los niños víctimas del síndrome de personalidad, pero suele estar más implícito. Los niños que pasan por este trastorno tienen que lidiar con diferentes estados de ánimos que lo hace infelices. Estas tendencias se desarrollan por no saber a cuál de los padres imitar en su niñez.

Pero eso no lo es todo: otro campo en que suele manifestarse ese trastorno es cuando está con amigos. No sabrá qué personalidad imitar y hacer suya por no tener una personalidad propia, lo que lo hace más vulnerable a la presión de grupo, poniendo en total evidencia su severo trastorno de personalidad. Todo esto como consecuencia del SAP.

Sentimientos que perduran en la edad adulta

Las terribles consecuencias de síndrome de Alienación Parental se extienden en la vida adulta. Esto puede llevarlo a sentir inseguridad, ansiedad y muchos sentimientos negativos que lo llevarán a muchas frustraciones. Por eso, al reconocer que fueron víctimas del síndrome de Alienación Parental, se han unido a la asociación contra el SAP.

Esta ha sido útil para ayudar a las personas afectadas por este cruel abuso que afecta a los niños. Por ejemplo, los priva de estar con las personas de su familia situándolos en un extraño estado de orfandad. Esto hará que tengan vidas miserables que no les permitan desarrollarse bien como adultos maduros y estables. Afortunadamente, esta asociación ya ayuda a miles de personas a mejorar su vida a pesar de los abusos.

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Ansiedad, miedo y estrés

Estos sentimientos negativos se deben a crecer en un ambiente moldeado por críticas y habla negativa. Escuchar siempre a un progenitor decir que el otro es malo, cruel y traidor hace que el hijo sienta miedo. Este miedo suele estar más de manifiesto cuando el hijo está con el progenitor acusado.

Entonces, en estas circunstancias el menor se siente cohibido de hablar con ese progenitor. La situación empeora cuando el padre se frustra o se enoja por no tener comunicación con su hijo. Solo una leve llamada de atención por parte del padre acusado puede hacer creer al hijo que las mentiras son ciertas.

Características del padre alienador

Es muy importante reconocer las características tóxicas de los padres alienadores. La conducta de ellos consiste única y exclusivamente en destruir y la relación padre-hijo. Sin embargo, su maldad, astucia y destreza revela gran inseguridad emocional y física. Ansiedad, miedo y estrés

Este padre nunca piensa en su hijo o se pone en el lugar de su expareja. Más bien piensa en cómo buscar oportunidades para obtener beneficios personales. Sin duda, una actitud inmadura y poco amorosa. De esa forma, demuestra que es un ser egoísta y no tiene ningún interés por el bienestar de su familia.

Síntomas psicológicos

Estos padres quieren el control total y absoluto de la vida de sus hijos. Promover la individualidad va en contra de sus reglas, por lo que a ellos les resulta impensable que sus hijos tomen sus propias decisiones.

Este tipo de padres muestra conductas poco maduras. Por ejemplo, se molestan cuando sus hijos no los ven como una prioridad. Llegan a ser personas dependientes de sus hijos y se deprimen cuando estos no están. A través de ellos necesitan satisfacer sus déficits de afecto.

Además, como tienen una baja autoestima, tienen la necesidad de ser amados y aceptados solo por sus hijos. Esto deja en evidencia lo infantiles que pueden llegar a ser. Son personas que no muestran ningún grado de empatía e interés por los demás.

Síntomas conductuales

Aparte de los psicológicos también existen problemas conductuales. Entre ellos, está el ocultar al otro progenitor información sobre cómo su hijo va en el colegio o cómo está de salud. Al mismo tiempo le dice a su hijo que su otro progenitor no se preocupa por estas cosas. Programa de forma maliciosa salidas para que sus hijos no se encuentren con su otro padre, lo que hace que se les prive de la compañía del otro progenitor.

Por esta razón debemos estar atentos a la forma en la que nos comportamos, especialmente si estamos atravesando un proceso de divorcio. Mantengamos nuestra conducta estable y madura. Evitemos a toda costa el síndrome de Alienación Parental por nuestro bienestar propio y el de nuestros hijos.

La prevención es la mejor terapia

El síndrome de alienación es un problema realmente serio y difícil de resolver. Esto se debe a las condiciones tan complejas en las que se presenta. Por esta razón, es mejor prevenir el (SAP), pues esta es la mejor forma de proteger a tus hijos. De ese modo, gozarás de una hermosa relación con tus hijos que no podrá compararse con nada.