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Conjuntivitis en bebés: qué es, tipos síntomas y tratamiento

Cómo curar la conjuntivitis en bebés
Tiempo de lectura aproximado: 7 minutos

Una de las afecciones que más influyen en los niños es la conjuntivitis. A los más pequeños suele sucederles más debido a que el conducto lagrimal es más pequeño que el de los adultos. Esto hace que se produzcan infecciones en mayor grado. Esta infección es muy molesta pues crea abundantes secreciones.

Aunque es una enfermedad que se puede tratar en el hogar, lo más recomendable es que el pequeño sea llevado al médico.

¿Qué es la conjuntivitis?

La conjuntiva es una membrana totalmente transparente que cubre la parte blanca del ojo y la zona interna del párpado. Cuando esta se inflama produce enrojecimiento en los ojos, pues los vasos sanguíneos se hacen visibles debido a la inflamación.

Un agente irritante o una infección puede ser la causa de dicha inflamación. La conjuntivitis viral y la bacteriana suelen ser muy contagiosas.

Conjuntivitis bacteriana

Para saber qué tipo de conjuntivitis tiene el bebé, es necesario estar atento a los síntomas que este produce. Cuando es bacteriana el bebé tiene secreciones en los ojos de un tono amarillento espeso. Además, sus párpados suelen quedarse pegados.

Para esto, es necesario que se acuda al pediatra para que indique qué antibióticos necesita para curarse. Las opciones que hay para el medicamento las encontrarás en colirio o en pomadas, y ambas generan muy buenos resultados.

Cuando el recién nacido está expuesto a la clamidia o la gonorrea durante el parto, puede adquirir infecciones que pueden generar conjuntivitis. Este tipo de enfermedad en los ojos puede ser un poco más fuerte que la tradicional. Comúnmente se conoce como oftalmia neonatal.

Conjuntivitis vírica

La conjuntivitis suele producirse normalmente por algunos virus. Si además de los ojos irritados el bebé presenta ojos llorosos, flemas y refriados, es probable que se trate de conjuntivitis vírica. 

Conjuntivitis vírica

La combinación de todos estos síntomas puede ser mucho más dolorosa y angustiante tanto para el bebé cómo para la madre. Sin embargo, lo más recomendable es acudir a un especialista y que este indique qué antiinflamatorio es mejor. Unido a este medicamento, puede que también recete colirio oftálmico.

Conjuntivitis alérgica

Además de las bacterias y los virus, la conjuntivitis también puede generarse por alergias. Los ojos del bebé se irritan, se ponen rojos y se hinchan a causa de la conjuntivitis alérgica. El pequeño puede incluso expulsar por su nariz pequeñas gotas.

Los agentes causantes de este tipo de conjuntivitis pueden variar mucho. Algunos son alérgicos al polvo, otros al humo o al polen. Para tratar esto en los bebés se necesitan antihistamínicos o corticoides. En pocos días, el bebé podrá sentirse mucho más aliviado de las terribles molestias.

Síntomas de la conjuntivitis en bebés

La conjuntivitis no es una enfermedad grave. Sin embargo, tampoco es algo que se deba tomar a la ligera, mucho menos si el afectado es un bebé. Cuando la conjuntivitis aparece, trae consigo una serie de consecuencias o síntomas que causan grandes molestias en los pequeños. Conocer bien cuáles son los síntomas te ayudará a tratar la situación de la mejor forma posible. Así te asegurarás de brindarle un remedio adecuado en vez de empeorarlo.

Veamos, a continuación, algunos de los síntomas más comunes:

Ojos enrojecidos

Cuando los ojos tienden a ponerse de esa manera se debe a que los vasos sanguíneos de la membrana están aprisionados por la inflamación. Los ojos pueden adoptar distintos tipos de irritación. En algunos se ven líneas un poco onduladas con un tono rosa. También, en ocasiones se pueden apreciar finas líneas rojas.

Normalmente, cuando los ojos se ponen de este color uno no se debe preocupar. Pero si esto continúa por cierto periodo de tiempo, sí puede agravarse. Por eso se debe buscar ayuda profesional.

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Ojos lagrimeando

Uno de los principales síntomas son las lágrimas. Sin embargo, no hay que alarmarse cuando esto ocurre. La razón es que los ojos reaccionan cuando se presenta un cuerpo extraño en ellos. Por eso, verlos llorosos puede ser un indicativo de que están reaccionando para limpiarlos. Por ello es apropiado atenderlos al observar está condición. 

Ojos enrojecidos

Ojos con muchas legañas

Esta es otra indicación clara de la presencia de esta afección. Cuando el niño empieza a segregar legañas de color amarillo y de textura espesa hay que comprender que es conjuntivitis. El efecto es que las legañas hacen que los párpados se peguen y salga la inflamación. La razón de que estas se produzcan está relacionada con algunas bacterias.

Picazón en los ojos

Un niño que comienza a frotarse con mucha insistencia indica que está experimentando estas molestias. La picazón que experimenta termina ocasionando más hinchazón, lo que obliga a atenderlo con cuidado. En algunas oportunidades esto puede producirse como resultado de alguna alergia a algo como el humo o el polvo.

Inflamación de los párpados

La condición que presentan los ojos da una alerta sobre la afección. No es común que los párpados muestren ningún tipo de hinchazón. Por ello, cuando aumentan su tamaño y se acompañan con un color rojo, hay que encender las alarmas.

Hipersensibilidad a la luz

En este sentido, se puede observar
cómo al niño le afecta la luz de forma inmediata. Se habla de hipersensibilidad porque se produce una reacción inmediata e incómoda por la luz. Incluso se puede tener una visión un poco borrosa como resultado de la enfermedad.

Irritabilidad y dificultad para comer

Debido a la condición de malestar que genera la conjuntivitis es posible notar irritabilidad en ellos. Es comprensible porque, según la edad que tengan, no lograrán asimilar la enfermedad. Ante estas características poco habituales es necesario estar alertas.

Fiebre Fiebre

La fiebre es el resultado de tener una infección. Cuando el niño está experimentando esta condición se hará notorio el aumento de su temperatura. Hasta que no comience a mejorar su salud, no va a disminuir la fiebre.

¿Cómo se trata la conjuntivitis?

Para poder tratar la conjuntivitis es necesario identificar qué tipo de caso se está atendiendo. Según este detalle se podrá atender la enfermedad de la manera correcta. En este orden se establecen tres tipos de condiciones que se definen de estas maneras:

Conjuntivitis vírica

Este tipo de enfermedad es la que se presenta cuando se da la presencia de un virus. Por ejemplo, si hay resfriado o mucosidad es señal de que existen síntomas virales.

La manera de tratar este tipo de casos es más sencilla. Por lo general, un virus dura alrededor de una semana, como máximo. En ese tiempo solo es necesario limpiarle los ojos al niño de los excesos que pueda tener. Al mantener sus ojos limpios es más fácil ayudarle a superar la enfermedad. Solo si supera ese período de tiempo sin mejoría se recomienda visitar al médico.

Conjuntivitis bacteriana

Una manera de identificar la conjuntivitis bacteriana es observar secreciones amarillas en sus ojos. Además, los párpados sufren porque se pegan y les resulta difícil abrir sus ojitos. En estos casos se recomienda acudir al médico.

El tratamiento que se aplica siempre va a ser el recomendado por el médico. Por lo general, van a emplear antibióticos de diferentes tipos. Cuando se trata de pomadas hay que ser más cuidadosos. Por ejemplo, hay que tener bien lavadas las manos y usar material limpio.

También puede resultar algo incómodo el tener que aplicarles colirio. Las molestias que puede causar a un niño impiden que sea sencillo de aplicar.

Conjuntivitis alérgica

Conjuntivitis alérgicaEste tipo de conjuntivitis es más sencillo que los anteriores pues se produce cuando el niño ha sido expuesto a alguna sustancia que no le sienta bien. Puede ser algo tan sencillo como el polvo o el humo. Por eso, puede ser menos preocupante que las demás. En caso de ser alérgico a algo que se encuentre en la casa es posible que la experimente con más frecuencia.

Para tratar esta condición hay que empezar por identificar la causa de la alergia para así poder erradicarla. Entonces podrás usar antihistamínicos para ayudarle a superarla. También puede resultar provechoso utilizar algunas compresas frías para aliviarlo.

¿Cómo limpiar los ojos del bebé?

Los ojos son uno de los órganos del cuerpo más delicados que tenemos. En el caso de los niños, hay que tener un poco más de cuidado. Ellos no comprenden las cosas que están experimentando y, por tanto, no pueden asimilar bien las molestias. Por eso, es necesario que se ejerza mayor cuidado al momento de hacerles alguna cura. Las sugerencias más conocidas son las siguientes:

  • Se puede utilizar suero fisiológico para realizar la limpieza de los ojos. Lo ideal es evitar a toda costa hacerlo con algo que esté seco. Esto puede provocar un daño o incluso que le quede el ojito arañado.
  • Para retirarle los excesos de las secreciones es recomendable utilizar una gasa. Con suavidad se debe limpiar desde el interior del ojito hacia la parte externa. En el caso de la gasa no se puede repetir su uso; además, en cada ojo hay que usar una diferente. De lo contrario, es posible transferir la infección.
  • También pueden usarse compresas tibias o frías. Las tibias se utilizan principalmente cuando la enfermedad se produce por alguna infección. Por otro lado, las frías son más recomendadas cuando son el producto de una alergia.
  • Cuando salgan y se tenga que exponer al sol es importante que usen gafas de sol. Esto permite que los ojos se mantengan más cuidados porque la enfermedad los deja demasiado sensibles. Además, ayudan a prevenir que esta se pueda contagiar a otras personas. Algo que ayuda a evitar el contagio y que se extienda la enfermedad es lavar sus manos con frecuencia. De esta manera, las mantendrá libres de gérmenes.

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