Lombrices en niños, ¿sabes cómo acabar con ellas?

Tiempo de lectura aproximado: 5 minutos

Todos los años millones de niños por todo el mundo se ven afectados por un problema que les causa un gran malestar, mucha molestia, incomodidad y unas incontenibles ganas de rascarse. ¿De qué hablamos? Nos referimos a la oxiuriasis, mejor conocida también como lombrices intestinales.

Descubrirlas causa gran revuelo en muchos hogares. Pero en realidad no es un mal que cause la muerte, ni mucho menos. Si atendemos con éxito este problema toda la familia se beneficiará. Especialmente el niño porque dejará de sufrir la molestia y el resto podrán descansar tranquilos sin los gritos del pequeño. A continuación, presentaremos algunos detalles de interés y veremos cómo hacerles frente a estos molestos inquilinos:

¿Qué son exactamente las lombrices?

Son pequeños parásitos blancos y finos que miden entre 5 y 10 milímetros, también conocidos como oxiuros. No se originan en los animales, sino que residen exclusivamente en el cuerpo humano. Si bien es cierto que pueden afectar a personas adultas, atacan principalmente a niños, Sobre todo, en edades comprendidas entre los tres y los seis años.

Hay quienes piensan que el contagio es sinónimo de suciedad o falta de higiene. Pero creer esto es un error. Lo que sucede es que estos parásitos pueden estar en prácticamente cualquier superficie. Por eso, aunque se bañe al niño con mucha frecuencia, si no se desinfecta el hogar nunca nos desharemos de ellos

¿Cómo se produce la infección?

Los oxiuros pueden encontrarse en diferentes lugares. Por ejemplo, en utensilios de cocina, juguetes, ropa, toallas, pijama, alimentos, vasos, pupitres, inodoro, lavabo y otros.

¿Cómo se produce la infección?

La infección se produce al ingerir (o inhalar) huevos o larvas de lombrices. Como es bien sabido, los niños se llevan todo a la boca. También, al tocar algún objeto contaminado, los parásitos o sus huevos quedan pegados a las manos y uñas del pequeño. Sin duda, con mucha seguridad se las llevará finalmente a la boca. 

Después de entrar al organismo, brotan de los huevos como larvas mientras están en el intestino delgado. En su viaje por convertirse en adultos bajan al intestino grueso alojándose de cabeza en las paredes del mismo. En poco tiempo, entre uno y dos meses, las hembras llegan hasta la zona del ano a fin de depositar sus huevos allí. Adheridos a este lugar generan un intenso picor e irritación. El niño siente la necesidad de rascarse y después de hacerlo se repite el ciclo.

¿Qué síntomas presenta el niño?

Entre los síntomas más comunes están:

  • Picor en la zona anal, generalmente por las noches.
  • Picor en los genitales, sobre todo en el caso de las niñas, ya que se puede extender por toda el área vaginal.
  • Sueño inquieto.
  • Irritabilidad.
  • Pesadillas.
  • Sonambulismo.
  • En ocasiones el niño moja la cama mientras duerme: esto se debe a que los oxiuros irritan la uretra ocasionando el daño ya mencionado.

Cómo diagnosticar una infección de lombrices

Los niños infectados por oxiuros pueden presentar los síntomas antes mencionados. Ahora bien, si deseas un diagnóstico más preciso cuentas con por lo menos estas tres opciones:

  • Observa con atención el ano del niño, en horas de la noche o muy de mañana las lombrices tienen más actividad. Así que son los momentos ideales para darse cuenta de su existencia.
  • Revisa el excremento, sábanas, pijama y ropa interior del niño, quizás con la ayuda de una lupa. Estos parásitos, aunque pequeños, son visibles al ojo humano.
  • Otra forma es colocar una cinta adhesiva en el ano del niño por la noche o bien temprano en la mañana y luego mirarla al microscopio. En caso de que existan huevos quedarán pegados a la cinta donde podrán ser observados.
No te pierdas nada

No te puedes perder los consejos que hemos seleccionado para ti sobre la conjuntivitis en bebés. ¿Qué es? ¿Cómo tratarla? ¿Es contagiosa? Resuelve en un solo post todas tus dudas. 

Falsos mitos relacionados con las infecciones de oxiuros

Muchos mitos rodean la existencia, aparición y efectos de las lombrices intestinales. Aunque la mayoría de los comentarios al respecto son falsos, es bueno conocer algunos detalles que pueden tomarse en cuenta para evitar sustos innecesarios. Veamos algunos de ellos:

Falsos mitos relacionados con las infecciones de oxiurosLas lombrices no salen por un exceso de azúcar

En ocasiones escuchamos a las abuelas y otras personas decir que si los niños comen muchas golosinas les darán lombrices. Sin embargo, estos parásitos no tienen nada que ver con el consumo de golosinas.

Dolor abdominal

Este síntoma, junto con las náuseas, es muy poco común y solo se presenta por oxiuriasis cuando hay una cantidad muy grande de lombrices.

Falta de apetito y escasa ganancia de peso

Se cree que la falta de apetito y el no aumentar de peso es parte del resultado de los parásitos. Se dice esto pensando en la falta de nutrientes del cuerpo.

Cansancio

Cuando se tienen parásitos estos influyen en los niños provocando más cansancio del normal.

Anemia

Se ha dicho que como la falta de hierro produce anemia, también hace presentes a los parásitos. Sin embargo, se le considera otro de los mitos.

Hiperactividad

Los niños se hacen más hiperactivos como resultado de las lombrices que tienen.

Bruxismo

La situación de rechinar los dientes, especialmente cuando se está dormido, se ha relacionado con las lombrices. Sin embargo, no es más que otro de los mitos más comunes.

Tratamiento para la oxiuriasis

Con frecuencia se cree que esta afección es difícil de eliminar. Sin embargo, la dificultad que se presenta es que si no se ha erradicado por completo el problema vuelve a aparecer. Eliminarlo es sencillo, solo hay que ser estricto al realizarlo.

Por lo general, los pediatras recomiendan un medicamento contra los parásitos. Debido a que los huevos se conservan, al cabo de dos semanas se deberá repetir la dosis. Así mismo, hay que tratar a todos los miembros del hogar.

Mientras se atiende el problema es necesario que todos los miembros de la familia colaboren para no adquirir nuevos parásitos en el proceso. Bañarse por las mañanas, cambiar con frecuencia la ropa interior y sábanas de la cama y lavarlas con agua caliente destruye los huevos y evita el riesgo de volver a infectarse. 

Es muy común que después de completar el proceso de limpieza continúen las molestias durante unos días. Para ello es muy práctico sentar al niño en agua tibia durante unos 25 minutos tres o cuatro veces al día. También se puede utilizar una crema o algún otro tratamiento que indique el pediatra.

La prevención, la mejor arma contra las lombrices

Tratamiento para la oxiuriasis

No hay nada mejor para evitar el problema que prevenir el contagio inicial. Estas son algunas sugerencias que de seguro ayudarán mucho:

  • Lavar bien las manos, sobre todo antes de comer y después de usar el baño. Esta costumbre se debe aplica a toda la familia.
  • Después de ir al baño lavar con agua y jabón la zona perianal del niño.
  • Conservar las uñas del niño cortas y limpias. Para hacer énfasis en la limpieza es recomendable utilizar un cepillo.
  • Colocarle al niño ropa cerrada. Así, aunque intente rascarse, no se le contaminarán las manos.
  • Acostumbrar a los niños a cambiarse de ropa interior todos los días.
  • No sacudir la ropa que pueda estar contaminada antes de lavarla con el fin de evitar que los huevos caigan en otros lugares donde puedan infectar otras zonas del hogar.
  • Lavar las prendas del niño como ropa, sábanas y toallas utilizando cloro para desinfectar. Además, extender al sol porque los huevos de estos parásitos no resisten las altas temperaturas ni la luz solar.
  • Lavar las frutas y verduras antes de prepararlas ya que en ocasiones han sido contaminadas con aguas residuales.
  • Mantener aseado el baño, especialmente el inodoro y lavabo.

Hacerles frente a estos molestos parásitos no es tarea difícil: solo hace falta paciencia y dedicación.

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *